Absorberé tu energía

Yo abrazo a mis hijos mucho. Mucho, mucho.

Estaba yo tumbado en la cama y apareció el mayor. 6 años y medio. A lo que extendí mis brazos en paralelo hacia él y le dije que necesitaba que me diese energía.

Él dijo «nooo» de manera juguetona, zafándose y alegando que entonces se quedaría sin fuerzas él.

Momento perfecto para explicarle que entre dos personas solo hay dos tipos de interacción:

1. Las dos acaban con mucha energía.

2. Las dos acaban con muy poca energía.

No existe eso de: yo me voy contentísimo y recargado al 100% y el otro se queda hecho una birria y sin pilas.

Entender eso es el primer paso para dejar de tener relaciones tóxicas. Si el otro te deja decaído a tí, tú le dejas decaído a él. No puede llover y salir el sol en la misma plaza.

O cambia algo o no te conviene. Tú a él/ella tampoco.

¿Y entonces los vampiros de energía?

No son Dráculas que te chupan la sangre para vivir mientras tu mueres. Seguirán bajos de energía después de usar tu mente para verter su basura, y se irán a buscar al siguiente. Recurren a captar atención/compasión como sustituto barato del amor.

Tú te dejas, porque eres buena persona y crees que estás ayudando, pero no es así. Ni te ayuda a tí ni al death walker. Pero no me creas, cierra los ojos y escucha tu corazón. Las relaciones tóxicas son cosa de dos, el vampiro y el que pone el cuello.

¿A qué sabes que funcionaría mejor el bofetón / jarro de agua fría / o cambias el chip o te olvidas de mí / etc.

Aprovecha para que tu hijo sepa identificar a las personas que le cargan de energía, porque es mutuo. Ínstale a que esos sean sus verdaderos amigos y familia.

Igualmente, enséñale que si percibe malas energías significa que esas personas no le convienen, aunque sean amigos o familia, tendrás que enseñarle a poner límites.

Consigue que tu pequeña fiera vea que las relaciones pueden ser algo fácil y placentero.

Enséñale a tener esa sensibilidad y olfato para la energía que desprende cada persona.

Ánimo!

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